Un año más como referentes en enoturismo en Jumilla: superamos los 10.000 visitantes en 2025

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Un año más como referentes en enoturismo en Jumilla: superamos los 10.000 visitantes en 2025

El enoturismo se ha consolidado en los últimos años como una de las vías más eficaces para acercar la cultura del vino al público, generar valor en el territorio y reforzar el vínculo entre bodega y visitante. En este contexto, en nuestra bodega hemos cerrado el año 2025 superando por primera vez la cifra de 10.000 visitantes, un hito que confirma la solidez de nuestra propuesta y refuerza nuestro posicionamiento dentro del enoturismo en Jumilla y en la Región de Murcia.

Este dato no es una cifra aislada, sino el resultado de una estrategia sostenida en el tiempo, basada en la calidad de la experiencia, la profesionalización del servicio y una apuesta firme por la mejora continua.

Una bodega con historia, mirada contemporánea y vocación divulgativa

Nuestra trayectoria se remonta a 1841, lo que nos convierte en una de las bodegas con mayor antigüedad de la D.O.P. Jumilla. A lo largo de casi dos siglos de historia, hemos sabido preservar nuestro legado y, al mismo tiempo, adaptarnos a los nuevos tiempos. Desde la incorporación de la familia Fuertes en 2005, el proyecto ha vivido un profundo proceso de modernización que ha permitido crear un espacio en el que tradición e innovación conviven de forma armónica.

Con más de 12.000 metros cuadrados de instalaciones y más de 500 hectáreas de viñedo propio, no solo elaboramos vinos reconocidos internacionalmente, sino que hemos convertido nuestros espacios en un escenario privilegiado para la divulgación de la cultura del vino. Cada visita se concibe como un recorrido completo por el “camino del vino”, desde el viñedo hasta la copa, poniendo en valor tanto el trabajo en campo como los procesos de elaboración y crianza, pilares del enoturismo en Jumilla.

El enoturismo como eje estratégico

La apertura de la bodega al público en 2012 marcó un punto de inflexión en nuestra relación con el entorno. Desde entonces, el enoturismo ocupa un lugar central dentro de nuestra estrategia, con una oferta estructurada, diversa y pensada para distintos perfiles de visitante.

El crecimiento ha sido constante. De los primeros años con cifras modestas, hemos pasado a recibir miles de visitantes anuales procedentes no solo de la Región de Murcia, sino también de comunidades limítrofes y de otros puntos del territorio nacional. El año 2025 ha supuesto la consolidación definitiva de esta tendencia, superando la barrera de los 10.000 visitantes y confirmando el interés que despierta nuestra propuesta de enoturismo en Jumilla.

Reconocimientos que avalan la excelencia

Nuestro posicionamiento en el ámbito del enoturismo ha sido respaldado por importantes reconocimientos. Entre ellos, destaca el galardón a la Mejor Experiencia Enoturística de la Región de Murcia, otorgado por Verema en 2022, un premio concedido por los propios usuarios y aficionados al vino, lo que refuerza su valor y credibilidad.

A este reconocimiento se suma la renovación en 2025 del sello SICTED de Compromiso de Calidad Turística, una certificación que acredita la correcta gestión de los servicios turísticos, la orientación al cliente y la implantación de procesos de mejora continua. Distintivos que actúan como garantía de calidad para quienes apuestan por vivir una experiencia de enoturismo en Jumilla cuidada y profesional

Espacios singulares para una experiencia completa

Uno de los grandes valores diferenciales de nuestra propuesta es la singularidad de los espacios. A lo largo de la visita, el enoturista recorre lugares tan emblemáticos como la Sala Altos de Luzón, donde se inician los procesos de fermentación de nuestras gamas más premium; la Sala de Crianza, con miles de barricas de roble francés y americano; o la conocida como la Catedral, un espacio histórico reconvertido que envuelve al visitante en una atmósfera única.

Mención especial merece el Santuario, un lugar cargado de simbolismo, que alberga añadas históricas y se ha convertido en uno de los espacios más valorados por quienes nos visitan. Todo ello se completa con una sala de catas diseñada para ofrecer las mejores condiciones sensoriales y una tienda especializada donde descubrir todas nuestras referencias.


Experiencias adaptadas a todos los perfiles

Nuestra propuesta de enoturismo en Jumilla se articula en diferentes modalidades de visita, diseñadas para ajustarse a los intereses y expectativas de cada visitante. Desde experiencias de iniciación hasta propuestas exclusivas para grupos reducidos, todas ellas comparten un mismo objetivo: ofrecer una experiencia didáctica, cercana y memorable.

Entre las opciones más destacadas se encuentran las que permiten profundizar en los procesos de elaboración a través de catas directas de barrica, así como experiencias maridadas en las que nuestros vinos más exclusivos se combinan con propuestas gastronómicas cuidadosamente seleccionadas.

Toda la información actualizada sobre visitas y experiencias puede consultarse en la sección de enoturismo de nuestra página web.

Un calendario vivo de actividades

Más allá de las visitas regulares, mantenemos un calendario anual de actividades que refuerza nuestro papel como punto de encuentro cultural y social. Eventos como Música Entre Vinos, las Jornadas de Vendimia Abierta, cursos de iniciación a la cata, actividades familiares o propuestas tematizadas convierten la bodega en un espacio dinámico y en constante evolución.

Estas iniciativas permiten acercar el mundo del vino a públicos diversos, fomentando la divulgación, el disfrute responsable y el conocimiento del territorio, valores fundamentales del enoturismo en Jumilla.

Un referente consolidado en Jumilla y toda la Región de Murcia

El cierre de 2025 con más de 10.000 visitantes confirma que nuestro modelo enoturístico funciona y que seguimos consolidándonos como uno de los grandes referentes del enoturismo en Jumilla y la Región de Murcia. Un proyecto que mira al futuro con ambición, sin perder de vista sus raíces, y que continúa trabajando para ofrecer experiencias de calidad que van más allá de la simple visita.

Porque aquí, el vino no solo se elabora: se comparte, se explica y se vive. Y ese es, sin duda, uno de los secretos de nuestro camino.